El abogado penalista Gastón Francones analiza el caso de Agostina, calificándolo como un "homicidio criminis causa", es decir, un asesinato cometido para ocultar la comisión de un delito anterior. Destaca que, a pesar de las explicaciones, falta la parte más importante de la causa: el móvil del crimen.
Francones enfatiza que nadie mata sin motivo y que existen tres razones principales por las cuales las personas cometen homicidios, sugiriendo que la investigación debe centrarse en determinar cuál de ellas aplica en este caso.