El último informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (CIPRI) revela que la era del desarme nuclear ha terminado silenciosamente, con un aumento en el riesgo global. Rusia y Estados Unidos concentran casi el 90% del arsenal nuclear mundial.
Mientras China, Francia y Reino Unido continúan desmantelando armas, lo hacen a un ritmo más lento y desarrollan nuevas capacidades. El mundo podría estar cerca de un punto donde se construyan más armas nucleares de las que se destruyen. Rusia actualizó su doctrina nuclear en 2024, ampliando los escenarios de uso.
El sistema de control de armas está en crisis y el margen de error es estrecho. El CIPRI, analizando datos abiertos desde 1966, concluye que las armas nucleares no solo existen, sino que están más integradas, modernizadas y operativas, convirtiéndose en una herramienta activa dentro de la estrategia militar global.