Se revela que Agostina había dejado de asistir al colegio semanas antes de su desaparición debido a problemas con compañeras y una amenaza de una persona mayor. Su madre decidió retirarla de la escuela por temor a su seguridad, llegando a considerar incluso que no estaba segura en ningún lado.
La madre de Agostina mencionó que su hija le había enviado mensajes diciendo que no sabía qué hacer, que necesitaba ayuda porque se estaba "perdiendo" y había "probado un montón de cosas", incluyendo drogas. Estos detalles, relatados por las compañeras de colegio, surgen en medio de la conmoción por el femicidio.
Se plantea la necesidad de reconstruir la vida de Agostina y sus relaciones para entender las circunstancias que la llevaron a la casa de su agresor, sin caer en la revictimización. La investigación también considera posibles contactos con adultos a través de redes sociales, lo que podría abrir la puerta a delitos como el grooming.