Se rememora la hazaña de ganar el oro olímpico con solo ocho décimas de segundo para dar vuelta un partido contra Serbia.
Se evoca la dificultad de encontrar un jugador comparable al número 10 de aquel entonces.
Se rememora la hazaña de ganar el oro olímpico con solo ocho décimas de segundo para dar vuelta un partido contra Serbia.
Se evoca la dificultad de encontrar un jugador comparable al número 10 de aquel entonces.