Vietnam mantiene una política exterior de neutralidad y pragmatismo, conocida como la "diplomacia del bambú", para sortear la rivalidad entre China y Estados Unidos. Esta estrategia, impulsada por el fallecido líder comunista Nguyen Phu Trong, se basa en cultivar vínculos económicos y de seguridad con diversos socios sin alinearse exclusivamente con ninguna potencia.
La "diplomacia del bambú" se fundamenta en los "cuatro no": rechazo a bloques militares, bases extranjeras, alineación contra otros países y uso de la fuerza en diplomacia. Esta flexibilidad le ha permitido a Vietnam mantener buenas relaciones comerciales y de cooperación con potencias como China y Estados Unidos, a pesar de sus diferencias.
El profesor Sergio Cesarín, investigador del CONICET, explica que esta política se arraiga en la historia de Vietnam de lucha por la autonomía e independencia. A pesar de las tensiones en el Mar de China Oriental y Meridional, Vietnam busca un equilibrio y equidistancia, manteniendo una asociación estratégica integral con China y una relación cada vez más cercana con Estados Unidos.