El avance en la investigación del caso Agostina fue posible gracias a la colaboración de vecinos y un remisero que alertaron sobre movimientos extraños en la zona.
El hallazgo del cuerpo se produjo en un descampado de aproximadamente 240 hectáreas, donde la dispersión de los restos indicaba una posible intención de ocultamiento.
Se cuestionó la actuación en los allanamientos, señalando la falta de protocolos adecuados, como el ingreso de policías sin guantes, lo que podría haber contaminado la escena del crimen y favorecido al culpable.