Se narra la historia de un trabajador humilde y su familia, quienes vivían en la miseria. Un día, su pequeña hija cayó en un pozo séptico, pero milagrosamente se salvó al ser jalada por su madre. Este evento marcó un antes y un después en sus vidas.
A partir de ese suceso, la familia comenzó a ser bendecida. El hombre, a pesar de su falta de estudios, fundó una empresa de hornos de alta temperatura, la cual fue adquirida por una compañía internacional. Actualmente, viven en un barrio cerrado y viajan por el mundo para realizar trabajos, demostrando cómo la fe y la intervención divina pueden transformar radicalmente una situación.