Unos treinta ataques israelíes en localidades del sur de Líbano provocaron la muerte de 11 personas y dejaron 8 heridos, según informes del Ministerio de Salud libanés.
El ataque tuvo como objetivo la base aérea Ali Al-Salem, causando lesiones leves al personal militar y contratistas. Al menos cinco ciudadanos estadounidenses resultaron heridos de gravedad.
Uno de los aparatos militares quedó destruido y otro sufrió daños graves en un ataque perpetrado con drones, valorados en aproximadamente 30 millones de dólares.