La situación frente a la comisaría de Juan Pablo II es de tensa calma, con vecinos manifestándose y reclamando justicia por Agostina. La policía y la infantería se encuentran apostados en el lugar para resguardar la dependencia policial.
Los vecinos expresaron su descontento con el accionar policial y judicial, y anunciaron que permanecerán en el lugar para hacerse escuchar. Se reportaron incidentes previos con piedrazos hacia los patrulleros y la respuesta de la policía con balas de goma. La cercanía de la comisaría a la vivienda de la familia de Agostina agrava la tensión.