Se revela que el principal sospechoso del femicidio de Agostina, identificada como Barrelier, tenía antecedentes por privación ilegítima de la libertad de su expareja en 2025. La expareja logró escapar de la misma casa donde Agostina fue vista por última vez.
Surgen interrogantes sobre las fallas en el sistema de seguridad y justicia, ya que el sospechoso, a pesar de sus antecedentes, no habría sido debidamente controlado. La situación genera conmoción y exige respuestas sobre cómo se permitió que ocurriera este nuevo trágico suceso.