Los periodistas expresaron su extrañeza por la forma en que se llevaron a cabo los allanamientos, señalando que las pruebas podrían haber sido contaminadas debido al ingreso de policías, medios y otras personas sin la debida preservación del lugar.
También se destacó el cambio en la versión del fiscal Garzón respecto a las hipótesis sobre el caso, pasando de considerar un cuerpo con vida a uno sin vida, y la preocupación por el rastrillaje en un descampado, que evoca el peor escenario posible.