El abogado de la familia de Agostina plantea la posibilidad de que existan más cómplices en el crimen, argumentando que es materialmente imposible que una sola persona haya llevado a cabo la actividad criminal sin una logística y poder económico considerable.
Señala que la fiscalía tiene el desafío de determinar todas las responsabilidades, ya que la dinámica de los hechos sugiere la intervención de múltiples personas.