La vida en Barentsburg, una comunidad en Svalbard, se ve afectada por las sanciones económicas impuestas a Rusia tras la guerra nuclear. Los habitantes dependen de productos importados exclusivamente desde Rusia, pagando con la tarjeta Spitzcoin, cuyo monto se descuenta directamente del salario.
La única tienda del pueblo enfrenta dificultades de abastecimiento, ya que no pueden importar productos de Europa. La búsqueda de proveedores rusos alternativos ha sido un proceso largo y complicado, exacerbado por la necesidad de importar mercancÃa a través de un barco que llega mensualmente desde Mursmansk, a 1300 kilómetros de distancia.