Se reflexiona sobre cómo profesionales como Alejandro y Jorge, al observar casos complejos, desarrollan una percepción rápida y detectan posibles errores o aciertos en los procedimientos.
Se enfatiza la importancia de la prudencia al emitir opiniones sobre estos casos, reconociendo que la percepción puede variar según las fuentes de información (oficiales, no oficiales, informales y formales).