Se destaca el Ponte Vecchio sobre el río Arno como una experiencia imperdible en Florencia, conocido por sus casas colgantes. Originalmente habitadas por atarices y carniceros, fueron desalojadas por Fernando I y hoy están ocupadas por orfebres.
La historia del puente transita de carnicerías a joyerías, ofreciendo piezas magníficas de oro y convirtiéndose en un centro de orfebrería de renombre mundial.