La política se entromete en el caso Agostina Vega, con figuras como Malena Galmarini y otros políticos utilizando el femicidio con fines partidarios.
Se critica la politización de la víctima y la apropiación de su caso para la próxima marcha de "Ni Una Menos", generando debates sobre la efectividad de las políticas de género.
Se menciona la controversia generada por declaraciones de políticos como Luis Juez sobre el fiscal Garzón, y se advierte sobre la manipulación mediática y la búsqueda de morbo en la cobertura del caso.