El perito forense Fernando Cardini analiza las evidencias en el caso Agostina Páez, destacando que los testimonios de la madre y la mamá del imputado son subjetivos, a diferencia del testimonio del remisero. La antropometría y los testimonios del abuelo confirman que Agostina ingresó a la casa de Barrelier.
Se revela que en la cama del domicilio de Barrelier se encontró una "huella olorosa" de la nena, lo que demuestra su presencia en el lugar. Los perros detectaron esta huella durante uno de los allanamientos, lo que llevó a la imputación de Barrelier.