El padre de Agostina, Gabriel, se encuentra en estado de shock y devastado por la noticia. Su abogado, José Costa, intenta brindarle contención y prepararse para los próximos pasos de la investigación.
Se discuten las sospechas sobre el móvil del crimen y la relación entre el padre y la madre de Agostina, Melisa. El padre considera que la madre podría haber actuado de forma irresponsable al controlar a su hija menor de edad, mientras que la madre podría ver al padre como un traidor por controlarla.