La relación entre el padre y la madre de Agostina era tensa, con diferencias en los estilos de crianza y poca confianza mutua. El padre tampoco se llevaba bien con su hija, según se desprende de declaraciones y redes sociales.
La falta de confianza en los relatos de la madre por parte del padre se suma a la complejidad de la situación familiar. Las querellas de cada uno serán por separado, reflejando la profundidad de las divisiones internas.