Los programas VPN, utilizados por los iraníes para eludir las restricciones de Internet, no han sido efectivos en esta ocasión, pero otros programas ilegales han surgido y se venden a altos precios.
La dependencia de aplicaciones locales por parte de los clientes iraníes y la dificultad para contactarlos a través de ellas complica la situación.
El gobierno iraní busca incentivar el uso de aplicaciones nacionales tras el bloqueo de internet, que ha afectado gravemente la economía y la comunicación.