En Oslo, Noruega, se están reforzando los refugios antiaéreos ante la advertencia del primer ministro sobre la posibilidad de que la guerra llegue al país. La cercanía con Rusia y el conflicto en Ucrania han modificado la percepción de seguridad nacional.
Los refugios existentes, construidos durante la Guerra Fría, necesitan mejoras significativas para ofrecer protección adecuada. Noruega está analizando la experiencia de Ucrania en la guerra, buscando aprender de sus defensas civiles y ataques. La colaboración con colegas ucranianos se considera invaluable para comprender las operaciones en tiempos de guerra.
A pesar de la preparación estatal, la conciencia ciudadana sobre la amenaza varía. Existe una brecha entre lo que el Estado considera necesario y lo que la población percibe, ya que muchos ciudadanos aún no creen que la guerra vaya a llegar a Noruega.