El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que Israel emergerá de sus campañas militares como la potencia más fuerte de Medio Oriente, enfrentando principalmente al "debilitado régimen iraní" y la persistente amenaza nuclear.
Netanyahu señaló que Israel se centra en la amenaza de los drones y yates de Irán, y que se busca ofrecer soluciones para las fronteras, Tel Aviv y los hogares. Aseguró que las fuerzas israelíes ampliaron su control en Gaza al 60% del territorio, con instrucciones de aumentarlo al 70%.
También expuso sus planes de reformar la infraestructura energética regional, prediciendo que los oleoductos evitarán el Golfo y se dirigirán al Mediterráneo, con Israel en esa ruta. Instruyó establecer nuevas comunicaciones para "poblar la tierra de Israel".