Las posiciones entre Estados Unidos e Irán en las negociaciones se mantienen enfrentadas, a pesar de los llamados a la calma por parte de funcionarios estadounidenses como el secretario Marco Rubio. La situación sigue enquistada con demandas de EE.UU. e Israel que incluyen el fin del apoyo a "proxys", el cese de la producción de misiles y el freno al enriquecimiento de uranio por parte de Irán.
Se plantea un problema mayor en Irán, que se encontraría en un proceso de "bicefalia" entre la presidencia y el cuerpo de los Guardianes de la Revolución, lo que podría complicar aún más el panorama.