Natalie Pérez se quiebra al ser consultada sobre supuestas críticas de divismo y creída, originadas por el periodista Juan Echegoyen. La actriz, que reemplaza a Ximena Barón en un jurado, se mostró afectada por los comentarios negativos.
Pérez negó las acusaciones, explicando que está en terapia y que su psicóloga le recomienda "creérsela más". Afirmó que trabaja desde los nueve años y que se siente cómoda con quién es y cómo se entrega a su trabajo. El llanto se debió a la emoción de ser bien tratada por el equipo del programa.
Se mencionó que la percepción de "divismo" podría deberse a su timidez o a malentendidos en su interacción con otras personas. Algunos panelistas defendieron a la actriz, destacando su amabilidad y talento, mientras que otros señalaron que en el mundo de la televisión es importante saludar y ser cordial.
Se recordó un incidente previo con un productor musical y se especuló sobre posibles conflictos con otros miembros del jurado. Sin embargo, la mayoría de las opiniones vertidas por panelistas y televidentes destacaron la buena predisposición y calidad humana de Natalie Pérez.