Sara lleva a sus amigos y familiares de Estados Unidos a un memorial soviético en Berlín, un lugar que considera muy distinto a lo que verían en su país. Este memorial honra a los soldados soviéticos que murieron en la liberación de Berlín de los nazis.
Mientras recorren el lugar, Sara reflexiona sobre lo que más extraña de Estados Unidos: su familia y amigos, y los pequeños momentos que fortalecen los lazos. A pesar de la caótica y estresante naturaleza de Berlín, la considera internacional, abierta y verde, y se siente feliz allí.