Se describe una zona de manglares en San Andrés, caracterizada por un cambio en la tonalidad del agua de azul turquesa a verde, debido al fondo lodoso y la vegetación circundante.
Se explica que esta área es un criadero de camarones y langostas, lo que la convierte en un ecosistema importante, aunque se advierte sobre la presencia de animales y la recomendación de no meterse al agua. Se destaca la diversidad de paisajes y colores que ofrece la isla.