La madre de Agostina se encuentra internada en terapia intensiva debido a un cuadro de deshidratación avanzado. Inicialmente, no se le comunicó la noticia del fallecimiento de su hija, esperando que se estabilizara.
Al darse cuenta de las recurrentes mentiras que la alejaban de la verdad, la madre experimentó un cambio temperamental. El cuerpo reaccionó a la angustia y la desinformación, requiriendo atención médica intensiva.