Se analizó cómo el rendimiento de los jugadores en la Selección Argentina puede diferir de su desempeño en sus clubes, atribuyendo este cambio a la "camiseta" y al espíritu de equipo que se genera.
Se mencionó que jugadores como el Dibu Martínez, aunque desarrollaron su carrera en el exterior, sorprendieron en la Copa América y que la camiseta de la selección tiene un poder especial, comparándola con la poción de los galos.
Se recordó que incluso jugadores lesionados o en el ocaso de su carrera, como Maradona en 1990, pudieron ser determinantes gracias a su calidad individual.