Un cliente presenta dos relojes, un Tudor (segunda marca de Rolex) y un Rolex, junto con un anillo de oro blanco con zafiros y brillantes, para tasar. El objetivo es vender las piezas para financiar un viaje para sus padres.
La tasación total asciende a 4.000.000 pesos, cifra que sorprende gratamente al cliente. Se destaca el buen estado de conservación de los relojes y la calidad de las joyas.