Se cuestiona la eficacia de las investigaciones judiciales en Córdoba, comparando el caso Agostina con otros como el de Lían, Esmeralda y Candela Rodríguez, que también presentan irregularidades y demoras.
La justicia de Córdoba parece actuar de forma deficiente, con móviles que no se determinan y casos que quedan impunes. La falta de celeridad y la posible inoperancia de las fuerzas locales llevan a que muchos casos deban ser derivados a instancias federales, evidenciando un problema estructural en el sistema judicial provincial.