Se plantea el interrogante de cómo iniciar una investigación si el principal sospechoso se niega a hablar.
Se señala que la justicia argentina a menudo espera que el imputado se "quiebre" para obtener información, lo cual puede ser una falta de investigación si no ocurre.
Se menciona que el imputado mintió inicialmente al decir que la nena del video era Agostina y que era su hija, lo que llevó a la renuncia de su abogado.