El uso de drones para la aplicación de fitosanitarios ha crecido exponencialmente, llevando al INTA a desarrollar un protocolo de adaptación normativa internacional.
Este protocolo busca evaluar las derivas generadas por los drones y brindar una metodología robusta para comparar ensayos y conocer el potencial de riesgo.
La capacitación en el uso de esta tecnología es fundamental para garantizar aplicaciones de calidad y seguras.