Se produjeron graves incidentes en la entrada del barrio Juan Pablo II, donde la policía reprimió a manifestantes que protestaban incendiando cubiertas.
Los efectivos de infantería de la comisaría número 13 intentaron desalojar a la gente, lo que generó corridas y tensión extrema en la zona.
Más de 50 efectivos policiales se desplegaron en el lugar para dispersar la protesta, actuando bajo órdenes directas del ministro de seguridad.