Se destaca la importancia del "clamor de fe" como respuesta divina, en contraposición a la simple necesidad. Se recuerda el 9 de agosto de 2020, cuando la iglesia clamó pidiendo una nueva estrategia evangelística tras seis meses de inactividad por la pandemia, lo que resultó en una nueva forma de trabajo.
Se compara esta situación con el cautiverio del pueblo de Israel y el clamor que llevó a su liberación. Se mencionan ejemplos bíblicos como Ana y Moisés, quienes obtuvieron respuestas divinas a través del clamor.
La iglesia adoptó una nueva estrategia para "tomar la Argentina en los cuatro puntos cardinales", comenzando por El Angosto (norte), luego el sur, el punto más occidental y finalmente El Chaltén. A partir de ahí, se inició el trabajo evangelístico casa por casa, con la provisión de Dios manifestándose a medida que se cumple la misión.