La familia de Agostina se encuentra en una situación de profunda soledad y desesperación mientras continúa la búsqueda de la joven. A pesar de los intensos rastrillajes, los familiares no han sido convocados ni informados oficialmente por las autoridades.
A través de redes sociales, la familia se entera de las novedades, lo que aumenta su angustia. Denuncian la falta de asistencia social y psicológica por parte del gobierno, sintiéndose abandonados en este difícil momento. La marcha que planeaban para las 17 horas se ve empañada por esta falta de contención oficial.
El abuelo de Agostina se mostró visiblemente afectado y descontrolado al escuchar información no confirmada, evidenciando la extrema tensión que se vive en la casa familiar. La comunidad y los vecinos se han acercado para brindar apoyo, pero la falta de comunicación oficial agrava el dolor.