Se presentó una curiosa estrategia de venta de anteojos de sol en la playa, donde un hombre utilizaba un método llamativo para atraer clientes. La escena generó comentarios sobre la originalidad del método.
Posteriormente, se mostró una situación cómica en un local de comidas rápidas donde una clienta se quejaba por la falta de crema batida en su pedido, evidenciando una supuesta "mala atención" por parte de quien la sirvió. La escena culminó con una broma donde el marido de la clienta la tenía "encintada" para evitar que se quejara.