Rafael define su "superpoder" en la capacidad de conectar personas y ayudarse mutuamente, tanto dentro como fuera de la empresa. Retiene información sobre las habilidades y conocimientos de las personas para facilitar que se ayuden entre sí.
Considera que este rol de facilitador y conector es fundamental para resolver problemas y potenciar las capacidades de los demás, demostrando la importancia de las relaciones interpersonales incluso en un contexto de alta tecnología.