En la recta final de la nota con "El Mago", se abordó la relación de los pilotos con sus fanáticos. El corredor confesó ser "más bien vergonzoso" y tímido, a veces percibido como distante.
A pesar de su timidez, reconoció la importancia de interactuar con el público y devolver el cariño de quienes asisten a las competencias. Mencionó como "lo más loco" que le ha pedido un fanático fue un tatuaje con su firma, lo que le hizo tomar dimensión del fanatismo que genera el TC.