Una importante reunión encabezada por el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos con representantes de Cuba genera repercusiones.
Se destaca que, a pesar de las diferencias políticas, los gobiernos son capaces de sentarse a dialogar sobre cuestiones técnicas que competen a ambas partes, en función de la seguridad de los dos países.
Los encuentros eran la vitrina de las relaciones bilaterales para muchas personas en Estados Unidos.