La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Africana alertan sobre la rápida propagación del ébola en África, afectando principalmente a la República Democrática del Congo y Uganda. Se teme que la epidemia empeore y que 10 países más estén en riesgo debido a rutas comerciales y fronteras porosas.
La situación se agrava en zonas de conflicto como Kivu del Sur y Norte, donde el ébola se suma al caos bélico entre el M23 y el ejército congoleño, afectando corredores humanitarios. En Sudán del Sur, la fragilidad sanitaria y el conflicto crónico dificultan la contención del virus, especialmente con el movimiento de refugiados.