Roberto y Fernanda, dueños de una panadería en Avellaneda, relatan con angustia haber sido asaltados por una banda de cuatro delincuentes. La pareja, que trabaja incansablemente desde la madrugada, expresa su hartazgo ante la delincuencia que azota la zona.
A la pérdida económica se suma la de su camioneta de reparto, que fue robada anteriormente y chocada recientemente. A pesar de las dificultades, agradecen el apoyo de vecinos y amigos que les brindan ayuda en este difícil momento.
La pareja hace un llamado a las autoridades para que se ocupen de la seguridad, expresando su deseo de poder vivir sin rejas y disfrutar de espacios públicos como plazas sin temor a ser asaltados. Comparten su rutina de trabajo, que incluye levantarse a las 2:30 AM para buscar el pan y atender el negocio, y expresan su anhelo de una vida más tranquila.