Un dron ruso impactó un bloque de apartamentos en Galati, Rumanía, hiriendo a dos personas. Rumanía considera que el dron formaba parte de un ataque más amplio contra Ucrania. El incidente ha sido condenado por la OTAN y la UE.
Como respuesta, Rumanía declaró persona non grata al cónsul general de Rusia en Constanza y cerró el consulado. El ejército rumano afirmó que el dron se adentró 10 km en su espacio aéreo, y aunque se desplegaron aviones de combate, se consideró más peligroso derribarlo. Rumanía se enfrenta a los efectos del conflicto en Ucrania.
Rusia niega la evidencia de que el dron sea suyo. La OTAN reafirmó su solidaridad con Rumanía y su preparación para defender cada centímetro del territorio aliado, incluyendo la amenaza de drones. Se ha solicitado a la OTAN acelerar la transferencia de medios antidrones.