Se anuncia la llegada de "cosas nuevas" prometidas por Dios, reemplazando la antigua ley de Moisés por la ley perfecta de la libertad. Se invita a entonar un nuevo cántico y se proclama la sanación y la paz para aquellos que están cerca de Jehová.
Se hace hincapié en que no hay paz para los impíos, quienes se apartan de la fe y se burlan de Dios. Se les insta a ser fieles hasta la muerte para recibir la corona de vida, advirtiendo que nunca se debe abandonar el camino a medio camino.