El doctor Carlos Álvarez aclara que el virus "bundibugyo" del brote de ébola es diferente al virus "Zaire" conocido anteriormente, lo que explica por qué las vacunas actuales no son completamente efectivas. Aunque son "primos hermanos", las diferencias impiden una protección cruzada total.
Señala que aún es prematuro determinar la letalidad y transmisión del virus, ya que solo 10 muertes han sido confirmadas de más de 80 sospechosas. La protección para quienes sobrevivieron a brotes anteriores o fueron vacunados es incierta, pudiendo ofrecer solo una protección parcial.