Se describe la estrategia implementada para "tomar la Argentina" en los cuatro puntos cardinales, comenzando por el punto más extremo al norte (La Quiaca) y continuando hacia el sur (Ushuaia), el oeste y finalmente El Chaltén.
Tras esta acción inicial, se inició el trabajo evangelístico casa por casa. Se resalta que Dios provee la previsión necesaria, pero primero se requiere una visión clara revelada por Él.
Se menciona la gran cantidad de combustible, alimentos y material (más de un millón y medio de libros repartidos) que se movilizan, subrayando que la provisión llega a medida que se cumple la misión y se depende del Señor.