Se advierte sobre la manipulación de ciertos sujetos y la posibilidad de que las mujeres caigan en engaños, pero se evita estigmatizar. Se sugiere que, si la madre no tiene nada que ocultar, debería entregar el celular para no entorpecer la investigación.
Se plantea que, si no se encuentra nada, deberían hacerlo público para evitar que la madre quede estigmatizada, además del dolor por la pérdida de su hija.