Se cuestiona la efectividad del rastrillaje en un terreno de 240 hectáreas en Córdoba, en el marco de la desaparición de Agostina Vega. Periodistas intentaron acceder al "punto rojo" de la investigación con un vehículo común, evidenciando la dificultad del terreno para un rodado como el Ford Ka, presuntamente utilizado.
Se plantea la duda sobre si un Ford Ka podría haber accedido a zonas con espejos de agua o terrenos de difícil acceso, considerando el tiempo transcurrido y las características del vehículo. Se especula sobre la posible participación de cómplices y la estructura de la casa del principal sospechoso, Claudio Barrelier, que permitiría movimientos sin ser detectado.
La periodista Abigail Oliverio y su equipo destacan la complejidad del terreno, con maleza, canales y pozos, lo que dificulta la búsqueda exhaustiva. Se menciona que el rastrillaje abarca el equivalente a 24 manzanas, y se insiste en la necesidad de determinar qué se busca exactamente y dónde.