Se critica la actuación policial en el caso de Agostina, comparándola con el caso de Pequeño Jota, donde la policía bonaerense permaneció más tiempo en la escena del crimen.
Se cuestiona la falta de un cordón perimetral y la demora en el levantamiento de huellas, generando dudas sobre el procedimiento y el sentido común aplicado por los investigadores.
La policía volvió al lugar del hecho después de 48 horas, cuando el sitio ya había sido manipulado.