La policía avanza y dispara postas de goma y gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes en Córdoba, quienes responden con piedras. Un efectivo policial resultó herido, y la cámara de un periodista también fue golpeada por una piedra.
Los vecinos, ahora a mayor distancia, se quejan de la agresión policial, especialmente por la presencia de menores. A pesar de la dispersión momentánea, se advierte que la tensión persiste y que la noche será larga, con un clima de constante enfrentamiento.