Un notable movimiento de personas se registra en las inmediaciones del caso Agostina, con vecinos y curiosos en las calles. La presencia ciudadana es sorpresiva y llamativa dada la naturaleza del caso que conmueve a la comunidad.
Los vecinos expresan temor y se preguntan qué está sucediendo, con la preocupación de que los hechos ocurran a pocos metros de sus hogares. La situación genera incertidumbre en la zona.